Cualquiera en Europa publica su coche. Cada uno lleva un nivel de verificación visible — de una revisión online a una inspección física en persona. Tú decides cuánta confianza necesitas.
Cuanto más alto el nivel, más comprobado está el coche. El vendedor elige hasta dónde llegar.
Da de alta tu coche una sola vez, solo con sus datos. Después decides: guardarlo, ponerlo en venta o abrirlo a trueque.
Los datos básicos y, si quieres, una foto. No hace falta que sea buena: se reduce sola antes de enviarse.
Klar está en fase de prueba. Lo que envías (coche, foto, nombre y contacto) se guarda para esta prueba y solo lo ve el equipo de Klar. Puedes quitar tu coche cuando quieras.
Elige el coche que ofreces y desliza sobre los de otros dueños. A la derecha si te interesa el cambio, a la izquierda si no. Tu propuesta le llega al dueño, y si acepta negociáis la diferencia.
Con o sin diferencia en dinero. Lo acordáis entre vosotros.
Cada coche del trueque lleva su sello Klar, Megaklar o Superklar.
Klar crece con una red de verificadores por toda Europa. Si sabes de coches, tienes buen ojo para el detalle y un medidor de pintura, puedes inspeccionar vehículos Superklar en tu zona y cobrar por cada uno.
Tarifa fija por cada coche que verificas en persona.
Recibes solicitudes de coches cerca de ti. Tú organizas tu agenda.
Cuantos más coches verificas, más ganas. Tú marcas el ritmo.
Cuéntanos sobre ti. Te contactamos para los siguientes pasos.